a
HomeWorldCuba, la tabla salvadora de los náufragos del Braemar

Cuba, la tabla salvadora de los náufragos del Braemar

Cuba, la tabla salvadora de los náufragos del Braemar

La crucerista Anthea Guthrie, convertida en noticia tras agradecer a Cuba por autorizar el atraque del trasatlántico en que viajaba, varado más de cinco días en el Mar Caribe con varios enfermos de coronavirus a bordo, fue también la cronista del trayecto hacia las costas cubanas del buque bendecido por el gesto del gobierno de la Isla.

Cuando todavía no habían tocado tierra, ya Anthea anticipaba su confianza en que “nunca olvidaremos la ayuda que hemos tenido de un país pobre, con un corazón valiente y enorme”. Paso a paso, fue detallando los acontecimientos, como un náufrago que sale al encuentro de su tabla salvadora.

Desde la llegada a Mariel y la travesía posterior por carretera, hasta el avión que llevó de regreso a los más de 600 turistas y alrededor de 300 tripulantes del crucero, la ola de comentarios en Cuba y el mundo fue creciendo. En su muro de Facebook Anthea se mantuvo al filo del suceso, y volvía con su carga de gratitud: “sinceramente, estoy inundada de lágrimas por la amabilidad de los cubanos. Nos han hecho sentir no solo tolerados, sino bienvenidos. Gracias, Cuba”.

Varios medios tomaron sus comentarios como fuente de información útil para narrar lo que iba aconteciendo en los controles aduaneros y de inmigración, para un retorno ordenado y seguro. Había descrito la última reunión con el capitán del buque, antes del trasbordo organizado entre la compañía Fred Olsen Cruise Lines y las autoridades cubanas: “Nuestro capitán nos acaba de dar su último discurso. Ha dicho que la próxima vez que estemos todos juntos, volveremos a Cuba, el único país que estaba preparado para ayudarnos… Durante esta épica aventura ha habido mucha ansiedad…, pero todos hemos seguido adelante”.

“Sí –contó después–, estamos llegando al muelle ahora, pero no nos iremos hasta más tarde. Luego iremos directamente a los autobuses, luego a los aviones, con un contacto mínimo con cualquier cubano”. Se sabía de los riesgos, por eso extremaron las precauciones. El coronavirus también era un viajero.

Pero Anthea no necesitaba contactar con nadie. Ella tiene un récord de amigos cubanos, que son ya parte de su historia. Esos que la mantuvieron “riendo y llorando” con cientos de mensajes. Cuando estén en suelo británico los tres vuelos de British Airways, las noticias seguirán en su muro de Facebook. Continuará leyendo y contando los azares de un trayecto al que no le veían el final.

Naciones cercanas, incluido Estados Unidos, se negaron a recibir al buque, entonces para Anthea y el resto de los cruceristas todo estaba perdido. Al recibir la mejor noticia de sus vidas, pidieron al mundo levantar una copa por Cuba. Y en la cubierta del barco, poco antes de desembarcar, exhibieron honrados un cartel: TE QUIERO CUBA.

En su último mensaje desde suelo cubano ella escribió: “Llegaremos al hogar, con nuestro jardín y nuestros perros, en un sistema muy diferente. Será bueno volver. No hubiéramos podido hacer todo eso sin ustedes”.

#Cubasalva

Share With:
Rate This Article

siempremadrigal@gmail.com

No Comments

Leave A Comment